compositores
 
 

Graciela Paraskevaídis:

Edgard Varèse visto desde América Latina

Notas

De tiempo en tiempo, cartas. Cartas breves, precisas, claras, escritas con esa minúscula letra incisiva – al escribir parecía que se recostaba sobre el papel – por medio de la cual se expresaba en una lengua sin equívocos, muy cercana al dibujo.
Alejo Carpentier [1]
  

En junio pasado tuve oportunidad de acceder a la correspondencia de Edgar Varèse no sólo con artistas e intelectuales de su tiempo sino también con algunos de sus familiares. Este rico intercambio postal - aunque no completo - abarca varias décadas y cincuenta y ocho  corresponsales y está atesorado desde 2003 en la Fundación Paul Sacher de Basilea [2]. De varias de estas cartas extraje las citas con referencias latinoamericanas que se presentan en este informe.

En mi texto anterior [3] - al cual éste intenta aportar más datos - señalaba por un lado, el intenso relacionamiento de Varèse con creadores latinoamericanos y, por otro, la admiración, el respeto y el afecto que Varèse había ido despertando en los últimos años de su vida - ya convertido en figura de culto - también entre músicos más jóvenes del continente. Los testimonios que se incluyen lo corroboran elocuentemente. He traducido al español las cartas escritas en otros idiomas, cuyos originales pueden leerse en las notas. En todos los casos, he respetado la ortografía, las mayúsculas y los subrayados de origen, y las dos maneras – Edgar y Edgard  – en que firma el compositor.

 

José André

(Argentina, 1881-1944)

Buenos Aires, 1 de mayo de 1930

Mi querido amigo:

[...] Inútil decirle que, tal como yo lo preveía, [el artículo] ha provocado una impresión muy fuerte y ha suscitado comentarios muy interesantes... Usted es un compositor de quien se habla mucho, sin haber escuchado su música. [...] [4]

José André se refiere al artículo aparecido en La Nación de Buenos Aires el 20 de abril de 1930, ya comentado en mi primer texto (Paraskevaídis: 2002, 15/16), y le dice haber recibido música de Carl Ruggles y Henry Cowell, supone que por su intermedio.

 

Amadeo Roldán

(Cuba, 1900-1939)

La Habana, 3 de febrero de 1931

Querido amigo:

Le envío adjunta la partitura y las partes de orquesta de la nueva instrumentación de tres números de “Motivos de son”.

Le envío también hoy un expreso postal con un güiro, un par de maracas, dos claves y un cencerro.

Sinceramente suyo,

Amadeo Roldán [5]

El último dígito del año está enmendado en el manuscrito original. Arriesgo la siguiente hipótesis: Parecería que Roldán hubiera escrito primero 1930 (corría el recién iniciado segundo mes del año 1931) y luego corregido el 0 de 1930 escribiendo un 1 en su lugar. Sustento mi observación en el hecho de que Varèse estaba en ese tiempo componiendo “Ionisation” (finalizada el 13 de noviembre de 1931), por lo cual es comprensible que deseara tener esos instrumentos a y en mano. A manera de rápida ayudamemoria, menciono los instrumentos afrocaribeños incluidos en la partitura de “Ionisation”: güiros, maracas, claves, cencerros y bongós. Me baso también en que los “Motivos de Son” (ocho canciones para voz y once instrumentos con textos de Nicolás Guillén) datan de 1930 (Zoila Gómez: 1978, 194),  por lo que no extraña que Roldán le envíe “la nueva instrumentación”.

 

Nicolas Slonimsky

(Rusia, 1894; USA, 1995)

En carta desde La Habana el 30 de abril de 1933, el director de orquesta y primer “ionizador”, informa a Varèse sobre el concierto del día anterior – 29 de abril -:

Querido Edgar:

Ionisation fue tocada dos veces en una presentación triunfal.

Octandre fue un primer plato delicioso.

Hubo gritos y pataleos después de Ionisation. Los instrumentos de excelente calidad y [la] fina ejecución rítmica me brindaron una verdadera sensación de alegría. Durante la ejecución hubo varios flashes de repentina luz – fue extraño pero no misterioso –; sólo el magnesio de un fotógrafo. Mañana tendré una foto.

El propio Roldán tomó a su cargo la parte de las cajas chinas [6]; fue muy fino de su parte, dado que él es el director de la Filarmónica y yo estaba dirigiendo frente a su propio público de suscriptores.

[...] una palabra de aprecio (Amadeo Roldán, Santos Suárez, 140, Habana). A propósito, él tenía intenciones de ejecutar Intégrales e incluso había encargado la partitura y las partes, pero la ausencia de varios instrumentos (no hay aquí un tubista decente y sólo un buen trombonista) lo obligaron a cancelar la ejecución. Tampoco había un tambor de cuerda (rugido de león) (fue especialmente hecho ahora para Ionisation).

El Dr. Baralt, presidente de la Filarmónica, dijo que Ionisation es una gran obra. No está mal para un director. Por supuesto, quedé encantado y le expresé mi agradecimiento por permitirme presentar un programa tan extraordinario. Roldán dijo: “Ionisation es una obra formidable”. [...]  [7]

Las palabras de Roldán citadas por Slonimsky están en castellano.

 

Henry Cowell

(USA, 1897-1965) 

Integrante de la Pan American Association of Composers y en alguna oportunidad también presidente del ejecutivo de la sección norteamericana, Cowell le comunica a Varèse el 15 de diciembre de 1933 desde California:

Recibí una linda carta de Roldán aceptando la idea de dirigir en caso de [¿que se constituyera?] la Orquesta de Compositores. Deseo mucho que esto se confirme. [8]

 

Miguel Ángel Asturias

(Guatemala, 1899-1974)

Guatemala, 11 de noviembre de 1933

Mi querido y recordado Edgar Varèse:

[...] Lo malo es que para los artistas hay poco campo, debido tal vez a que casi todas las personas viven para la satisfacción de las necesidades elementales, fuera de la preocupación espiritual. Esto no quiere decir que no hay aptitud, voluntad de sacrificio y no pocos buenos ejemplos de realización. Grandes cualidades encuentro en el país para la cuestión pictórica, por ejemplo, concepto del color en lo decorativo; para la música, mucho más, y aún para las letras, que serían más apreciables desvestidas de la retórica académica, del lastre del adjetivo tropical, y de una falta de equilibrio en cuanto a los valores de la imaginación. Son países estos para el futuro. Está todo por hacer. [...]

San Salvador, 14 de julio de 1954

Admirado Edgar Varèse:

Por los sucesos de Guatemala no había tenido el gusto de contestarle sus finas líneas, pidiéndome la autorización para usar mi texto de “Los brujos de la tormenta primaveral”. Bien sabe usted cómo lo admiro, no sólo por sus condiciones de gran músico, sino por su temple de batallador, para imponer su temperamento, y por lo tanto, no sólo lo AUTORIZO, sino me siento honradísimo de que le interese dicho texto. [...]

Lo abraza su afectísimo,

Miguel Angel Asturias

 

Alejo Carpentier

(Cuba, 1904-1980)

Caracas, 10 de agosto de 1953

Mi querido Varèse:

Aunque pase el tiempo nunca olvido a mis amigos. Recientemente, hablamos mucho de usted con Héctor Villa-Lobos que le tiene un afecto fraternal. Además he escrito recientemente más de un artículo sobre su obra, haciendo alusión, además, a las frases que le consagra Romain Rolland en su “Diario”, publicado recientemente. No le mandé esos artículos, más que nada, por una duda acerca del número exacto de su casa en Sullivan Street.

Ahora le escribo por un asunto importante [...] , necesito que me conteste usted de inmediato. [...]

En mi calidad de Secretario General de la Dirección de un vasto teatro al aire libre (especie de Hollywood-Bowl) que se está terminando de construir en Caracas, estoy organizando una serie de festivales Americanos (continentales) que tendrán lugar aquí en la primera quincena de Diciembre de 1954. [9]

Al efecto estoy convocando a los compositores de América a un concurso para una obra sinfónica, cuyo primer premio será de US$ 10.000,- Y quisiéramos que usted formara parte del jurado junto con dos eminentes compositores venezolanos, Adolfo Salazar y Héctor Villa-Lobos. Serán cinco miembros en total. Le enviaremos copias fotostáticas de las partituras a medida que se vayan recibiendo, y quedará usted invitado a venir a Caracas, para dictar su veredicto y asistir a los festivales. [...]

Se trata de un concurso absolutamente serio, sin carácter comercial ni oficial, promovido por la Orquesta Sinfónica de Venezuela. [...]

Reciba un abrazo de su viejo amigo.

Alejo Carpentier

15 de agosto de 1953 

Mi querido Carpentier:

[...] Encuentro que su proyecto es sumamente interesante y simpático e integraré el jurado con placer. [10]

Caracas, 24 de agosto de 1953

Mi querido Varèse:

[...] Créame que me ha causado verdadera alegría [...]. Tiene muchos amigos en este país – como el Dr. Inocente Palacios, a quien debemos la obra de la concha acústica – que están ansiosos de conocerlo personalmente.

Aprovecho la oportunidad para enviarle un libro publicado en México que usted, tal vez, no haya visto todavía. En él – ver índice de nombres pág 213 – se refiere constantemente a su obra. Y es que el recuerdo de la gran época de la Composers Guild y de los incontables conciertos organizados por usted en Nueva York, así como de los estrenos en París – Amériques, Arcana, Intégrales ... - ha quedado vivo en muchas memorias. [...]

Aquí llegaron unos pocos ejemplares de sus discos, pero se agotaron antes de que me fuese posible conseguirlos. [...]

Caracas, 9 de septiembre de 1953

Mi querido amigo:

He recibido hace días su segunda carta en que me confirmaba su aceptación de formar parte de nuestro jurado. Puedo adelantarle que Adolfo Salazar, por su parte, también ha aceptado. [...]

Caracas, 2 de noviembre de 1953

Mi querido Varèse:

[...] El Festival marcha muy bien. Hemos procedido al ensayo de las condiciones acústicas: perfecto. [...]

Una cosa ha debido sorprenderle: sabiendo como usted sabe que amo su música, no le he hablado de la posibilidad de tocar sus obras aquí. No crea por esto que usted ha sido excluido. Simplemente sucede que para dar a este Festival un carácter diferente, hemos querido insistir en su carácter específicamente latinoamericano. Pero se sobreentiende que, más allá de los diez o doce conciertos sinfónicos dirigidos por Chávez, Juan José Castro (¿le conoce usted? Es un magnífico director de orquesta argentino), Villa-Lobos, Estévez (venezolano), ofreceremos sesiones de música de cámara, de pequeña orquesta, etc, que tendrán un carácter menos estrictamente latinoamericano [...]

 Carpentier se refiere luego a la posibilidad de tocar “Octandre” y menciona que, además de Varèse, formarán parte del jurado Villa-Lobos, Sojo, Salazar y Juan José Castro.

Por lo demás, le confesaré que París me atrae bastante poco. América Latina ha llegado a ser tan interesante, tan viva, tan activa, a pesar de las pequeñas convulsiones políticas, que me gusta estar en ella más que en cualquier otra parte. Aquí se hacen grandes proyectos y se los realiza. La gente mira hacia adelante. Se puede contar con el futuro. Cuando usted venga acá, comprenderá lo que le digo. [...]

Suyo afectísimo,

Alejo Carpentier [11]

Caracas, 19 de noviembre 1953

Mi querido Varèse:

Sólo le escribo unas líneas para decirle que he recibido su disco, que le agradezco mucho. En otra carta le hablaré más extensamente de “Densidad” que era para mí lo único totalmente nuevo en esta grabación.

Caracas, 7 de enero de 1954

Mi querido Varèse:

[...] ¿Países donde hay realmente compositores dignos de tomarse en cuenta? Argentina, Brasil, Uruguay, Chile, México, Cuba y Venezuela. América Central, nada prácticamente. En los demás países, muy poco. (Esto proviene del desarrollo desajustado de la educación y cultura musical entre los distintos países). De los países en donde existe un movimiento real, con figuras interesantes, tampoco pueden esperarse enormes envíos, porque la diferencia de calidad entre los compositores verdaderos y los de segundo plano es enorme. Como cálculo aproximado, podemos pensar en unas 12 partituras válidas para Argentina; otras 12 para Brasil; unas 3 para Uruguay; unas 8 para Chile; unas 10 para México; unas 6 para Venezuela. Lo demás que aparezca inesperadamente será milagro del cielo, y los milagros del cielo nunca son muy numerosos.

Lo demás, lo que realmente no pueda tomarse en cuenta por su ingenuidad, su falta de oficio, su tontería, lo veremos aquí, al paso, y no los molestaremos a ustedes con el envío de partituras...

Las partituras vienen firmadas por sus autores, de acuerdo con las bases del concurso; desconfío de los comités locales. En las capitales de América Latina todo el mundo se conoce, y la selección local se presta a “combines”, consistentes en empujar a uno en detrimento de otro, etc. [...]

“Densidad 21” me parece algo absolutamente admirable, que no me canso de escuchar. Es increíble que una obra para flauta sola alcance la plenitud de una gran obra, con un lirismo tenso y, a la vez, una simplicidad lineal maravillosa. Es una obra que se instala en la memoria y la llena de riquezas. Lo felicito realmente por esa realización magistral. [...]

 

Diego Rivera

(México, 1886-1967)

25 de junio de 1957

Al señor Edgar Varèse

y a todos los artistas y hombres de cultura en el mundo

Mi querídisimo viejo amigo:

Me dirijo a usted para solicitarle que su voz y la autoridad de su posición refuercen el pedido, en nombre de todo lo que en el mundo significa cultura, belleza, alegría y paz, para el cese inmediato de las pruebas termonucleares y atómicas, dado que su continuación sólo puede resultar en una guerra atómica general con la consiguiente destrucción de la humanidad. [...]

En nombre de la solidaridad humana,soy, suyo sinceramente

Diego Rivera [12]

 

Carlos Chávez

(México, 1899-1975)

Varèse le escribe con membrete del International Composers’ Guild Inc, 10 West Eighth Street, New York City,  el 15 de diciembre de 1924: 

Querido amigo:

Gracias por su envío y su carta. Estoy sobrado de trabajo y le escribiré largamente muy pronto. [...]

Sus “Exágonos” serán presentados en nuestro segundo concierto.

Saludos a los bien conocidos amigos de México que luchan por nuestra causa y a usted un afectuoso apretón de manos.

Edgar Varèse [13]

El 11 de febrero de 1925 Varèse le envía a Chávez el siguiente telegrama:

Exágonos entusiastamente recibidos. Cantados excelentemente por [Colin] O’Moore. Congratulaciones. VARESE - SALZEDO. [14]

Los “Tres exágonos”  para soprano o tenor y piano, con textos de Carlos Pellicer datan de 1923. De la misma obra existe una versión para soprano o tenor, flauta doblada con flautín, oboe doblado con corno inglés, fagot y viola, también de 1923. “Otros tres exágonos” para soprano o tenor, flauta, oboe, fagot, piano y viola, siempre con textos de Pellicer, datan de 1924 (Parker: 2002, 188).  Probablemente se trate aquí del estreno de esta última versión.

Y el 8 de febrero de 1926, también en membrete del International Composers’ Guild:

Querido amigo:

Excuse mi largo silencio. He estado enfermo desde abril  - mi estancia en París – tres meses que pasé entre cirujanos, y desde mi regreso a finales de diciembre estuve terriblemente ocupado.

Llegué para nuestro primer concierto, dirigido por Reiner y arreglado por Salzedo durante mi ausencia. En ese concierto debió haber figurado “Energía”. Una serie de accidentes, cambios de fechas, compromisos anteriores contraídos por Salzedo la pasada primavera, durante la cual estuvo en Europa, hicieron que en el último momento hubiera que cambiar el programa. Como me era imposible rehacer los programas del segundo y el tercer conciertos, esto hizo que este año no podamos presentar su obra.

Si esto lo pudiera consolar, tiene usted que saber que ni Salzedo ni yo figuramos esta temporada entre los compositores presentados en nuestros conciertos. Esperamos algo de usted para 1926-1927. Por otra parte, tengo que agradecerle sinceramente haber presentado “Octandre” en México [15]. Sé que bajo su dirección mi obra fue revelada en su verdadero aspecto.

Espero recibir pronto sus noticias. Mi mujer me encarga trasmitirle sus saludos.  Le estrecho las manos afectuosamente.

Edgard Varèse

Vi a su compatriota Julián Carrillo, el que escribe para 16avos de tono. ¿Qué piensa usted? No conozco nada de él, pero sólo tengo una impresión: que sus realizaciones no han de serlo. Desconfío de sus medios de expresión.  [16]

“Energía para nueve instrumentos” (flautín, flauta, fagot, corno, trompeta, trombón bajo, viola, chelo y contrabajo) fue un encargo de Varèse para la temporada 1926/1927 del International Composers’ Guild, pero recién pudo estrenarse el 11 de julio de 1931 en el Segundo Concierto Panamericano de París dirigido por Slonimsky, junto a obras de Pedro Sanjuán, Carlos Salzedo, Alejandro García-Caturla y Varèse [Parker: 2002, 76). 

De Varèse, el 17 de mayo de 1927:

Querido Carlos:

Gracias por su bondadosa nota del 12 de febrero.

El señor Bauer, de Ars Music Publishers, me dijo que podría usted conservar “Arcana” tanto tiempo como le hiciera falta, después de que le expliqué que estaba usted muy ocupado entonces y que quería estudiarla sin prisa. Ha habido algún malentendido. Sugiero que le escriba al señor Bauer (la solución más práctica y rápida) y le pida que le deje “Arcana”. Sírvase insistir que le mande la misma copia corregida que tuvo usted en Nueva York. La otra está llena de errores. Siento este asunto pues conoce el placer que me daría saber que estudia usted mi obra y la interpreta.

Con todos mis mejores deseos

Muy afectuosamente

Varèse [17]

De Varèse, desde Antibes, el 20 de julio de 1927:

Querido Carlos:

Estamos en Antibes, sobre el Mediterráneo. Es sencillamente maravilloso. Sin embargo, escriba a nuestra dirección permanente, puesta arriba (c/o Morgan and Company, 14, Place Vendôme, Paris).  Pasé tres veces por su casa para decirle adiós, pero no lo encontré.

Ahora Carlos, le suplico que me haga un pequeño servicio. Hélo aquí: Ortega (Ricardo Ortega, colaborador de Chávez en la organización de los Conciertos de Música Nueva y posteriormente gerente de la Orquesta Sinfónica de México) me telefoneó dos días antes de mi partida y la víspera de usted, para que nos encontráramos. Me pidió que le telefoneara a usted; lo que hice, pero sin éxito. Entonces telegrafíe a México mi dirección y pídale que se ponga en contacto conmigo. Creo que quiere hacer gestiones en México para hacer posible que vaya yo allá. Sabe usted que mi presencia en México, además del placer que experimentaría al conocer su mágico país, sería una poderosa ayuda a nuestra causa. En fin, no tengo necesidad de insistir y ya se lo agradezco. A mi regreso le hablaré de varios proyectos que creo tendrán buen éxito y en los cuales estaría usted asociado.

Escriba. Deme noticias. Todos mis votos por su buen éxito y hasta pronto (en octubre). Saludos a Tamayo, Rivera, etcétera.

De usted muy afectuosamente

Edgar Varèse [18]

Carlos Chávez residió en Nueva York entre diciembre de 1923 y marzo de 1924, y entre septiembre de 1926 y julio de 1928, oportunidades en que tomó contacto con los compositores integrantes o cercanos al International Composers’ Guild (1921-1927), a la League of Composers  y a la Pan American Association of Composers, de la que fue, en abril de 1928, cofundador junto a Varèse y Cowell.

Varèse estuvo en París casi todo el año 1924 y también de agosto a diciembre de 1926; de julio a fines de octubre de 1927 permaneció en Antibes, y entre octubre de 1928 y septiembre de 1933 residió nuevamente en París.

No es la primera vez que Varèse le habla a Chávez de “nuestra causa”. Sin duda se refiere a la Pan American Association of Composers:

Fundamos la Pan American Association of Composers con la intención de hacer de ella una organización cooperativa: cooperación entre compositor y compositor, y entre compositor, editor e intérprete. Debíamos hacer intercambio con los latinoamericanos pero, con excepción de Roldán, director de la Filarmónica de La Habana, y de Chávez y Revueltas de México, ellos no respondieron a nuestras presentaciones de sus obras con la presentación de las nuestras [19].

Como es sabido, los conciertos incluyendo obras latinoamericanas se llevaron a cabo tanto en los Estados Unidos como en Europa, a menudo bajo la dirección de Slonimsky; varios de ellos contaron con el generoso mecenazgo de Charles Ives.

Pocos años después, el concepto de “americanismo musical” difundido desde Montevideo por Francisco Curt Lange en 1934 [20] se concretará en el Boletín Latino-Americano de Música (publicado entre 1935 y 1946 por éste) e impulsará también la edición de partituras que, en forma de suplementos, acompañan al Boletín. Habrá además una editorial cooperativa de compositores, que llegará a editar buen número de obras de compositores de las Américas.

La Agrupación Nueva Música creada por Juan Carlos Paz en Argentina en 1937 y el Grupo Música Viva fundado por Hans-Joachim Koellreutter en Brasil en 1939 también tuvieron como meta la difusión de la creación musical contemporánea.

La coincidencia del cese de actividades de la Pan American Association of Composers en 1934 con la publicación del ensayo de Lange y la subsiguiente creación del Boletín Latino-Americano de Música en 1935, no deja de ser significativa. Pero curiosamente, Lange no hace referencia alguna a la labor pionera liderada por Varèse, aunque su proyecto también intenta caminos operativos a nivel continental.

En membrete de Jefe de Departamento de Bellas Artes:

México, marzo 21 de 1934

Señores Siqueiros y Varèse:

Recibí su carta. Revueltas ha mandado ya la pieza para que se toque en los conciertos. Yo no he podido tener el gusto de enviarles una pieza mía.

¿Van a venir a México Edgar y Louise Varèse y cuándo?

¿Siqueiros se queda en Nueva York o regresa a México?

Tan pronto como tenga copia de tres o cuatro composiciones que me interesa que conozcan allá, las enviaré haya o no conciertos en perspectiva.

Soy como siempre su amigo,

Carlos Chávez

De Varèse, el 8 de abril de 1935:

Querido Carlos:

Incluyo noticias de la Sociedad de los Amigos de México, fundada recientemente aquí en Nueva York y que le darán a usted una idea de los fines de la organización. La comisión de música (no completa aún) la componen: Diana Lavois Herz, Roy Harris, Copland, Salzedo y yo.

Estamos preparando nuestra primera manifestación que tendrá lugar a finales de este mes y le escribo para pedirle cooperación. Hay muy poco tiempo, de modo que será usted tan amable de actuar en seguida. Me mandaría usted (por correo aéreo) cualquier música que tenga a mano, para cuarteto, trío, piano y violín, voz y piano, ya sea de usted, de Revueltas u otros colegas desconocidos aquí pero que piense usted que deberían incluirse.

Gracias y mi renovada petición para la mayor rapidez: cordiales recuerdos en los cuales Louise se une a mí.

Siempre suyo

Varèse [21]

La respuesta de Chávez es del 15 de agosto de 1935, en membrete de la Orquesta Sinfónica de México:

Mi querido Varèse:

Gracias por las nuevas de la Sociedad de Amigos de México, que recibí  junto con su carta del pasado abril.

Le pedí a Revueltas que se pusiera en contacto con usted para mandarle algunas partituras, en torno a sus propósitos.

No tengo cuartetos o trío ni ninguna otra obra pequeña excepto las publicadas: la “Sonatina para violín y piano”, la “Sonata para piano”, etc. Mi único cuarteto de cuerdas no es precisamente una obra que me represente.

Con mis mejores deseos para usted y mis cariñosos recuerdos para Louise, soy muy cordialmente suyo

Carlos Chávez [22]

El 15 de marzo de 1959, Varèse escribe:

Querido Carlos:

Sólo quiero agradecerle. Estoy feliz de que “Arcana” vaya a ser grabada gracias a usted y a sus colegas del jurado de selección.

Esperamos verlo cuando venga usted a Nueva York. Deme una llamada.

Como siempre

Edgar Varèse [23]

El 15 de junio de 1960:

Querido Edgar:

Probablemente estaré dirigiendo un concierto en las Semaines Musicales de Paris en octubre próximo y me gustaría considerar la posibilidad de incluir una obra suya. [...]

Por supuesto que ya tengo conocimiento de Ameriques y Arcana, pero ¿hay otras obras para orquesta? [...]

Quedo, como siempre, su

Carlos Chávez [24]

El 24 de junio de 1960:

Querido Carlos:

[...]  Déjeme explicarle por qué me gustaría que dirigiera “Deserts” antes que cualquier otra obra en París, y por qué sería prácticamente un estreno o, al menos,  una primera audición. El estreno de “Deserts”  en los Champs Elysées en diciembre de 1954 dirigido por Scherchen, tuvo lugar en medio de tal alboroto, que no puede decirse que París ya haya escuchado la obra. [...]

Creo que la R.T.F. me debe una nueva partida – y a “Deserts” una posibilidad de ser escuchada debidamente y también con adecuados ensayos. Además, he tenido oportunidad de rehacer parte de las cintas de sonido organizado tal como las quiero, con equipo del nuevo estudio de Columbia que no tenía cuando las compuse. Espero que esto se adecúe a sus planes.

Mis mejores deseos, también de Louise.Cordialmente

Edgar Varèse  [25]

El 30 de julio de 1960 Chávez contesta:

Querido Edgar:

Tengo su carta del 24 de junio y ya recibí la partitura de “Deserts” que leí con el mayor interés. Propuse ya a Les Semaines Musicales un programa que incluye su obra “Deserts”. Ciertamente “merece” la oportunidad de ser oída y haré lo mejor que pueda para lograr que se le escuche adecuadamente.

Cuando el asunto se defina lo haré saber a usted, de modo que decidamos acerca de las cintas de sonido organizado. Creo que sería maravilloso que tuviéramos la oportunidad de hacer esto realmente bien, con los ensayos necesarios, etcétera.

Dé mis mejores recuerdos a Louise y mis mejores deseos para usted.

Cordialmente

Carlos Chávez [26]

 

Al frente de la ORTF, Chávez dirigió “Déserts” en París el 4 de octubre de 1960 en el Teatro de los Campos Elíseos [Carmona: 1989, 859) .

 

Andrés Sas

(Perú, 1900-1967)

Lima, 19 de mayo de 1942

Mi querido señor Varèse:

Su carta del 12 de abril pasado me ha complacido mucho. Su muy amable intención de hacer cantar mis coros la temporada próxima y también los folletos que me ha enviado relativos a su persona, son dos motivos para agradecerle profundamente. [27]

Lima, 17 de enero de 1944

Mil gracias, mi querido señor Varèse, por haber incluido una de mis piezas para coro en su programa del 28/12/43 y de  querer repetirla en febrero próximo. [28]

 

Adolph Weiss

(USA, 1891-1971)

1º de julio de 1943

Queridos Edgar y Louise:

[...] Sin embargo, el viaje tuvo sus muy buenos puntos. Me demostró que los sudamericanos tienen un amor más grande por la música de concierto que los norteamericanos. Nuestro Quinteto de Vientos llenó los auditorios más amplios en Rio y Buenos Aires. En todas partes fuimos recibidos amable y entusiastamente. El Quinteto de Hindemith no fue demasiado para ellos. Fue un honor conocer personas como Villa-Lobos, Mignone, Santa Cruz, Espinosa y otros. Gracias a tu carta de presentación, Villa-Lobos me recibió con gran cordialidad. Jugamos al billar casi todos los días de los diez pasados en Rio. Heitor es un experto en billares y pudo derrotarme fácilmente con un handicap de 200 en 300 puntos. Tú también hubieras disfrutado estas sesiones y encuentros, porque te tiene mucha simpatía. Seguramente recibiste las postales de saludos desde Rio con mensajes de Villa-Lobos, Slonimsky y míos.

Estoy en contacto permanente con mis amigos y colegas sudamericanos. ¿No podríamos revivir la Asociación Panamericana y hacer algo para promover los intereses mutuos de los compositores del hemisferio occidental? Ellos manifestaron incluso sus deseos de unirse al Grupo de Americanos Nativos del cual soy vicepresidente y Ives, presidente. Pero mis experiencias en el pasado con esa organización me demostraron que la organización no es merecedora de tal responsabilidad. Así que revivamos la Sociedad Panamericana.

Pídele a Henry Cowell que empiece a ocuparse de la idea. Seguramente Charles Seeger puede ayudar en Washington. Conozco algunos buenos compositores aquí que estarían contentos de fundar una Sección Panamericana. Podemos hacer mucho para una música mejor, especialmente con la ayuda de Francisco Curt Lange en Montevideo. Mi Sonata para violin se publicará en su Sociedad Cooperativa. Pronto tendrás el Tomo V de Musicologia Interamericana editado por Lange. Por supuesto que hay alguna “basura” ahí también, pero considerándolo en su totalidad, se ve que los sudamericanos están vivos en los asuntos pertenecientes a la música. [...]

Con afectuosos saludos de ambos,

como siempre,

Adolph [29]

Weiss pone sobre el tapete aquello que Varèse, en cartas a Chávez, había llamado “nuestra causa”, e incita a revivir la Pan American Association of Composers a los efectos de retomar los objetivos y fines de interrelación y difusión continental.

Como ya se señalara, las actividades de la Pan American Association of Composers cesaron en 1934. A esa fecha, figuraban en el membrete como miembros de la institución los siguientes compositores: [Pedro] Humberto Allende, José André, José Ardévol, John J. Becker, Henry Brant, Alfonso Broqua, Alejandro [García] Caturla, Carlos Chávez, Aaron Copland, Acario Cotapos, Henry Cowell, Ruth Crawford, Richard Donovan, [A.] Lehman Engel, E[duardo]. E. [en realidad, F.] Fabini, Vivian Fine, Howard Hanson, Roy Harris, Charles Ives, Colin McPhee, Jerome Moross, Paul Paniagua, Carlos Pedrell, Walter Piston, Silvestre Revueltas, Wallingford Riegger, Amadeo Roldán, José Rolón, Dane Rudhyar, Carl Ruggles, Carlos Salzedo, Pedro Sanjuan, William G. Still, Edgar Varèse, Heitor Villa-Lobos y Adolph Weiss. Treinta y seis en total, de siete países (Argentina, Brasil, Chile, Cuba, México, Uruguay y USA). Varèse es el presidente internacional y también figura entre los ejecutivos de la sección norteamericana, con Cowell como presidente, Salzedo como vicepresidente, Weiss como secretario y Riegger como tesorero; J.J. Becker es el Director de la regional del Oeste estadounidense. 

Por otra parte, la mención al tomo V del Boletín Latino-Americano de Música (octubre de 1941) refuerza la temática “americanista”. La primera parte de este volumen, así como el suplemento musical correspondiente, está íntegramente dedicada a la música en los Estados Unidos, cuenta con Charles Seeger como editor asociado e incluye, entre otros, artículos del propio Seeger, Copland, Cowell, Pisk y Perle y obras de Otto Luening, Harold Brown, Aaron Copland, Norman Cazden, Lehman Engel, Earl Robinson, Alvin Etler, David Diamond, Elliott Carter, Paul Bowles, Henry Cowell y George Perle.

  

José Antonio Alcaraz

(México, 1938-2001) 

París, 21 de enero de 1964

Querido y admirado Maestro:

[...] Como testimonio de esta admiración, usted encontrará adjunto un ejemplar de la traducción que he hecho de un artículo del señor Mel Powell publicado en ocasión de vuestro septuagésimo quinto aniversario. Tenía intención de escribir yo mismo un artículo, pero leyendo el del señor Powell, encontré una tal identidad de opinión que renuncié a hacerlo y, a través de una traducción, he puesto a disposición del público mexicano este notable texto.

Por otra parte, el objeto de esta carta es el siguiente : la Universidad de México está considerando publicar un opúsculo dedicado a los más importantes compositores vivos. Siendo el encargado de redactarlo, le pediría que tuviera a bien responder el cuestionario adjunto, pues en estos momentos no puedo llegar a Nueva York. [...] [30]

El 17-III-1964 reitera pedido y le envía el programa del concierto en que se estrenó en Mexico el “Poema Electrónico”.

[...] En este período, la Universidad de México ha incluido en el programa de uno de sus conciertos “Deserts” dirigida par Carlos Chávez. [31]

 

León Schidlowsky

(Chile, 1931)

Instituto de Extensión Musical
Casilla 14050 – Santiago
2 de julio de 1964 

Muy estimado Maestro:

Por intermedio de mi amigo el compositor Celso Garrido-Lecca, me permito dirigirme a Ud. con el objeto de entablar correspondencia con Ud. y de informarle algo sobre su música en nuestro país.

Hemos estrenado su “Ionisation” [32] dentro de nuestra temporada oficial de Música de Cámara en este año, y anteriormente también “Densidad 21,5” para flauta sola; también su “Octandre”. Me es profundamente grato decirle que todas sus obras han sido recibidas con entusiasmo e interés por parte del público en general y muy especialmente por el grupo de compositores, entre los cuales me cuento, que somos grandes admiradores de su labor.

Cumplo con la agradable tarea de manifestarle que me sentiría profundamente honrado si Ud. pudiera visitarnos en el transcurso del próximo año. El Instituto a mi cargo, destinado a la extensión musical y a dar a conocer las nuevas tendencias dentro de la música actual, coordinaría su visita a nuestro país haciéndola coincidir con algunos estrenos de obras suyas. Sería para nosotros de un enorme interés si Ud. consintiera en dar conferencias sobre su posición frente a la música de nuestro tiempo y nuestro grupo de compositores tendría la oportunidad de escuchar la voz de uno de los pilares de la música nueva, como es Ud.

Le reitero mi más profunda admiración y espero Ud. tenga a bien contestar mi proposición cuanto antes, ya que nosotros programamos con un año de anticipación en condiciones normales.

Quedo a la espera de su grata respuesta y mientras tanto me suscribo de Ud. como su muy atento y S.S.,

LSG / lea
León Schidlowsky O.
Director

 

Juan Carlos Paz

(Argentina,1897-1972)

Como ya constó en el capítulo correspondiente de mi trabajo anterior (Paraskevaídis: 2002, 17/18), Paz fue un profundo conocedor, un difusor infatigable y un admirador incondicional de la obra de Varèse, a quien siempre consideró un paradigma ético y musical. La siguiente correspondencia no hace más que corroborarlo, aunque señalo que, según la documentación existente, Paz no integró la Pan American Association of Composers y su relacionamiento con Varèse y su obra data de fines de la década de 1940 y comienzos de la de 1950. 

Fragmento final de carta del 5 de octubre de 1954:

[...] darán fe únicamente las obras que, desligadas de todo espíritu de métier profesional, puedan concretar en sus resultados globales, los aspectos generales de lo que ya, en buena proporción podemos considerar como la más reciente expresión racional de la música de nuestro tiempo: la resultante de la conquista del espacio sonoro, en virtud de los procedimientos de atomización del timbre y del sonido, y de las estructuras formalísticas que proceden de esa situación, única hasta este momento, en la incesante proyección de los acontecimientos musicales.

Juan Carlos Paz

Nueva York, 30 de ¿enero? de 1956. 

Estimado señor Paz:

Por favor, disculpe mi demora en agradecerle su amistoso y simpático texto referido a mí.

No sabía su dirección personal que mi hermano Rozá (¿Maurice?) propuso enviarme pero que lamentablemente olvidó hacerlo.

Me mencionó que usted me había escrito. Hubiera respondido su carta si la hubiera recibido.

Estoy adjuntando algunos textos que espero sean de su interés. Hágame saber, por favor, si le llegan.

Con buenos deseos.

Suyo sinceramente.

Edgard Varèse [33]

Buenos Aires, 18 de marzo de 1956
Mtro. Edgar Varèse
New York-USA. 

Al regresar de unas breves vacaciones, he tenido el gran placer de hallar su amable carta

 del 1 de febrero [¿fecha del matasellos?]  y los artículos referentes a sus recientes actividades.

Le agradezco muy especialmente que me haya enviado todo ese material, estimado Maestro, pues de esa manera podré informarme y a la vez divulgar en la Argentina lo que se refiere a Ud. y a su obra de creador, que yo estimo y admiro.

En diferentes oportunidades he tenido ocasión de hacerlo, ya sea en conferencias o en artículos periodísticos y últimamente en un libro que acaba de publicar la “Editorial Nueva Visión” y que titulo “Introducción a la música de nuestro tiempo”, y que tendré el placer de enviarle. He tratado el aporte de Ud. a la música contemporánea con la importancia y la extensión que merece.

He dado a traducir los artículos que Ud. me envió, pues lamentablemente yo no leo inglés.

Recientemente tuve el placer de conocer al Dr. López de Gomara [34], encantadora persona que me dio referencias de Ud., de Henry Miller y de otras personalidades de las artes con quienes tuvo contacto; naturalmente que nuestro interés se mantuvo durante una larga velada entre amigos, y aunque los temas de conversación oscilaron entre la poesía, la música, la pintura contemporánea, siempre “el tema Varèse” retornaba y postergaba los otros.

De manera pues que estuvo Ud. presente, en espíritu, admirado Maestro, en una velada en que un grupo de amigos pudimos tener contacto, a través de quien le ha tratado y frecuentado, con parte de la humanidad de Edgar Varèse: la otra parte, la del músico creador y transmutador de valores, ya nos era conocida, aunque no todo lo que deseamos.

Espero que quedaremos en contacto. Yo poseo todas las composiciones de Ud. que han sido grabadas, y algunas partituras editadas por NEW MUSIC EDITION [35]. ¿Octandre está editada?: en ese caso podríamos darla a conocer en Buenos Aires, en nuestras audiciones de NUEVA MÚSICA. Le ruego me informe sobre cómo conseguir esa obra.

Agradeciéndole nuevamente su amable carta y el material adjunto, quedo a sus órdenes, Mtro. Varèse, como atento y seguro servidor.

Juan Carlos Paz

Sin fecha, pero, por su contenido, aventuro colocar este carta en este orden aproximado.

De mi mayor estima y consideración:

Por la presente confirmo lo anticipado en mi carta del 20-II [¿1957?], respecto del recibo del programa, datos personales, carta y artículos que tuvo Ud. a bien enviarme y que mucho le agradezco.

Mi alumno Carlos Rausch, portador de la presente, informará a Ud. sobre nuestra campaña en pro de la música contemporánea, y de nuestros deseos de dar a conocer en Buenos Aires composiciones de Ud. Dado lo limitado de nuestros recursos generales, creemos que su “Octandre” podría ser un primer paso, debido a lo limitado del número de ejecutantes. Ruego a Ud. indique a Rausch la manera de obtener esa obra.

Agradeciéndole, quedo de Ud. a sus órdenes, como amigo y admirador.

Juan Carlos Paz

Buenos Aires, 30 de diciembre de 1957

Ilustre Maestro:

tengo la satisfacción de dirigirme a Ud. incluyendo el programa de la “Agrupación Nueva Música” en que estrenamos su magnífico “Octandre”. Nos corresponde, así, el honor de haber estrenado en Buenos Aires, y en Sudamérica, ¡la primera composición que de Ud. se escucha por estas latitudes! Además, por conferencias radiales, he dado ya a conocer “Ionisation” e “Intégrales”, en Buenos Aires y otras ciudades de la Argentina. Todo ello atestigua el gran aprecio y la admiración que nos merece a mí y demás componentes de la “Agrupación Nueva Música”, su labor de creador genial y de pionero en el nuevo universo sonoro que Ud. ha descubierto.

Sinceramente suyo,

Juan Carlos Paz

PS: Mis “Transformaciones canónicas” se estrenarán el 1º de Marzo, en ”Le Domaine Musical”, de Pierre Boulez, junto a “Intégrales” y a “Octandre”. ¡Gran honor para mí!

París, 3 de enero de 1963 [36]

Querido maestro y amigo:

Acabo de recibir la visita de su discípulo Carlos Rausch, que me informa que usted no ha recibido mi carta de agradecimiento por “Continuidad” que la señora de Hernando tuvo la gentileza de entregarme de parte suya.

Estoy afligido por este contratiempo y por la mala impresión que habrá tenido usted por mi comportamiento. Créame, así se lo escribo y ahora se lo repito, cuánto aprecio el talento, la maestría que presiden la creación de su obra; su estructura, su dinamismo sonoro, su elemento poético; una vez más he sido tocado por el homenaje que usted ha querido rendirme.

 Con toda cordialidad,

Edgar Varèse

Buenos Aires, 20 de marzo de 1963

Muy admirado y querido Maestro:

Gracias por su atenta carta del 3-I-63, que he leído de regreso de unas extensas vacaciones; y gracias mil por sus conceptos sobre “Continuidad 1960”, obra que si algún mérito sobresaliente exhibe, es el que he querido significar con mi “homenage” [sic].

Créame su amigo y servidor, que queda, muy cordialmente, a sus gratas órdenes.

Juan Carlos Paz

 

Familiares de Varèse

De su hermano Maurice [37].

Buenos Aires, .... 1955
En membrete de
Hugo Claudio Varese
Importaciones – Exportaciones
Representaciones
Santa Fe 1552 

Queridísimo Edgar:

 [...] Este invierno un cierto señor Paz, crítico musical muy apreciado, dio en el auditorio de la Casa Ricordi una extensa e interesante conferencia cuyo tema fue “Edgar Varèse y su música”. Varios de los párrafos de la conferencia fueron interrumpidos por la audición de tus composiciones en disco (Ionisation, Integrales, Octandre, Density 21.5). El salón estaba colmado y el conferencista fue muy aplaudido al final. Antes de abandonar el auditorio nos presentamos (Corinne, Maurice, Renato, Ada, Nani, Hugo) al señor Paz, alegrándonos de su éxito. Quedamos maravillados que aun sin conocerte personalmente, haya sabido convencer e interesar al público acerca de tus teorías e interpretaciones. Renato te mandará una copia de dicha conferencia que le fue obsequiada por el señor Paz. Después de leerla, me darías un verdadero placer comunicándome tus impresiones.[...]  [38]

De su sobrino Hugo Claudio.

Buenos Aires, 4 de noviembre de 1963

Queridísimo tío Edgard:

[...] Por la Radio del Estado, que sería el ente oficial local de radiotrasmisiones, trasmitieron hace pocas semanas, en sucesivas audiciones, todas tus sinfonías agregando tu respectiva biografía muy bien hecha y muy interesante. Con Nani las escuchamos religiosamente todos los días. [39] 

 

Posdata

- Como ya constara en mi texto anterior, las “Rítmicas” V y VI de Amadeo Roldán eran conocidas y ejecutadas en ámbitos musicales estadounidenses desde temprana data. Por ejemplo, fueron incluidas en el programa del tercer concierto de percusión organizado y realizado por John Cage en la Cornish School de Seattle el 9 de diciembre de 1939. Roldán había fallecido el 2 de marzo de ese año. Programa reproducido en: Leta E. Miller: “Experimentierfreudiges Umfeld”, MusikTexte, 106, agosto 2005, 37.

-  El “Poème Électronique” se estrenó en Buenos Aires el 11 de agosto de 1962 en el marco del Primer Festival de Música Contemporánea, realizado en el recién creado Centro Latinoamericano de Altos Estudios Musicales (CLAEM) del Instituto Torcuato Di Tella (ITDT).

- “Ionisation” se tocó en Buenos Aires el 2 de agosto de 1969 por el Conjunto de Percusión de la Universidad de West Virginia, en un concierto realizado en el CLAEM/ITDT, con el auspìcio de la embajada de los EEUU.

- Dieter Schnebel recuerda la participación de Varèse en Darmstadt en 1950: En el seminario de composición, Varèse no habló de su música sino de la de otros. Era muy accesible y le gustaba escuchar a los jóvenes. Scherchen dirigió “Ionisation”, que causó asombro y sensación.

A Varèse no lo invitaron nunca más a Darmstadt, porque el criterio era que el compositor debía  hablar de su propia obra y analizarla. Comunicación personal a G. Paraskevaídis, Montevideo, 14 de agosto de 2005.

© Graciela Paraskevaídis, Montevideo, VII/X 2005.

Notas
Bibliografía

 

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